Lucena fue testigo de un emotivo acto de fe el pasado domingo 9 de febrero, cuando la venerada imagen de María Santísima de las Angustias fue trasladada en andas desde la parroquia de Santo Domingo de Guzmán hasta la ermita de la Aurora.
Este traslado, realizado de manera íntima y sencilla tras la eucaristía dominical, marca un hito en la devoción mariana. La decisión de trasladar a la Virgen de las Angustias responde a la necesidad de preservar y restaurar la imagen titular de la ermita de la Aurora. Durante este período, la Virgen de las Angustias ocupará un lugar de honor en el camarín principal de la ermita, donde recibirá el cariño y la devoción de los fieles.
La ermita se prepara para vivir un tiempo de especial fervor mariano, ya que la imagen de la piedad dominica no solo presidirá los cultos en la ermita de la Aurora, sino que también recorrerá las calles de su feligresía en vía crucis durante las vísperas de la pasión.












