La noche de ayer se vivió ayer una jornada cargada de espiritualidad y recogimiento con la celebración de dos solemnes Vía Crucis, organizados por las cofradías de Nuestro Padre Jesús Caído y del Santísimo Cristo de la Sangre, en el marco de los cultos cuaresmales que anuncian la cercanía de la Semana Santa.
En la Parroquia de Santiago Apóstol, la imagen de Nuestro Padre Jesús Caído fue el centro de un Vía Crucis cargado de simbolismo y fervor. Numerosos fieles acompañaron el rezo de las estaciones en un acto íntimo y profundamente emotivo, que se desarrolló en el interior del templo.
Una hora más tarde, en la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán, el Santísimo Cristo de la Sangre presidió otro solemne Vía Crucis que congregó a una gran cantidad de fieles. En un ambiente de recogimiento, se fueron sucediendo las estaciones con meditaciones que invitaron a la reflexión sobre la Pasión de Cristo.




























