El pabellón Antonio Ruiz Canela acogió el pasado domingo una emotiva fiesta deportiva que reunió a jugadoras, familias y aficionados en torno al baloncesto femenino
El Club Baloncesto Lucena lo volvió a hacer. Por quinto año consecutivo, el pabellón Antonio Ruiz Canela se transformó el pasado domingo en mucho más que un recinto deportivo: fue el escenario de una fiesta de convivencia, igualdad y baloncesto que reunió a jugadoras, familias, clubes y aficionados en torno a un mensaje claro: el deporte femenino tiene nombre, tiene historia y tiene futuro en Lucena.
Lo que comenzó hace cinco años como una iniciativa del CBL para visibilizar su sección femenina se ha convertido en uno de los eventos más esperados del año. La jornada arrancó con el partido amistoso de las pequeñas jugadoras de la escuela base del club, que pusieron sobre la pista toda la ilusión y el talento del baloncesto femenino lucentino que está por venir. Un arranque que ya fue, de por sí, una declaración de intenciones.
Después llegaron las actuaciones de la Escuela de Artes Escénicas Paradise, que llenaron el pabellón de ritmo y espectáculo, seguidas de las exhibiciones femeninas del Club Koryo, que sumaron emoción y diversidad al programa.
Si hay un instante que define el espíritu de este torneo, es ese en el que madres y amigas de las jugadoras se calzan las zapatillas y saltan a la pista. Porque una cosa es animar desde la grada, y otra muy distinta es vivir en primera persona lo que sienten sus hijas cada vez que botan un balón. Risas, caídas, complicidad y mucho corazón en uno de los momentos más aplaudidos de la tarde.


















La jornada culminó con uno de los actos más emotivos: la entrega de menciones a deportistas destacadas de la localidad, un reconocimiento al esfuerzo, al compromiso y al ejemplo que tantas mujeres dan cada día practicando deporte en nuestra ciudad. Un gesto que el CBL repite edición tras edición y que cada vez cobra más sentido.
El acto contó con la presencia de representantes del club y de los patrocinadores lucentinos que hacen posible que iniciativas como esta sigan adelante: Enchufe Solar, Helios, La Cartonera Lucentina, Clínica Eliossana, Café y Copas Santa Teresa, Panadería Campoaras y Vivero El Galeón.
El torneo también quiso tender la mano a los clubes y entidades que, cada semana y en silencio, trabajan por el deporte femenino en Lucena. Una mención especial para C.D. Lucecor, Club Ajedrez, Club Amara, Club Bádminton, Asociación Bailares Soñar, Club Lucentino de Gimnasia, Club Deportivo Judo Koryo, Club Koryo Lucena, Club Deportivo Kickboxing, Club de Tenis La Torca, Club de Tiro, Pádel Club Lucena, Club Hermes Gym Training, Escuela de Danza Araceli Hidalgo, C.D. Gorditos C.F., Fundación Lucena C.F. y el propio Club Baloncesto Lucebasket. Porque la igualdad en el deporte es una tarea colectiva.
El Club Baloncesto Lucena quiso expresar su agradecimiento especial a Irene Aguilera, delegada de Igualdad del Ayuntamiento de Lucena, cuya implicación y apoyo a través de la Concejalía de Servicios Sociales, Igualdad y Diversidad hicieron posible que esta jornada se celebrara con la dimensión y el significado que merece. Compromisos como el suyo son los que convierten las ideas en realidad.
Una vez más, el deporte demostró que es mucho más que un juego: es una herramienta de unión, de igualdad y de convivencia. Y Lucena, afortunadamente, lo sabe muy bien.








