Este sábado, con motivo de su onomástica, ha tenido lugar la tradicional procesión de Nuestra Señora del Carmen, que este año ha cobrado un significado especial al coincidir con el 775 aniversario de la entrega del Santo Escapulario (1251-2026), uno de los símbolos más arraigados de la devoción carmelita y mariana en toda la cristiandad.
Rafael Nieto ha tenido el honor de ser el manijero de la Virgen en esta edición tan señalada, guiando el paso por las calles del centro de Lucena entre el fervor de los numerosos devotos que, como cada año, no han querido perderse la salida de su patrona.
El cortejo ha estado encabezado por la Agrupación Musical de Cristo de la Humillación y Nuestra Señora de los Dolores Servitas, cuyo acompañamiento musical ha marcado el compás de la procesión a lo largo de todo el recorrido, aportando solemnidad al desfile procesional. Tras ella, medio centenar de mujeres vestidas de mantilla han rendido su devoción a la virgen del Carmen, en una de las estampas más fotografiadas y esperadas de la jornada.
Cerrando el cortejo, la junta de gobierno de la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen ha acompañado a la imagen en todo momento, en representación de una hermandad que este 2026 vive un año histórico.




































