El tema, que los de Ciudadanos vuelven a ponen sobre la mesa, esperan que se consiga zanjar definitivamente con el apoyo del resto de grupos políticos y concejal no adscrito, aunque por el momento desconocen la intención del resto.
Fué en el pasado mes de octubre cuando el grupo municipal Ciudadanos realizaba una petición al equipo de gobierno del PP, para que evitara el uso de las sopladoras en el casco urbano por parte de los trabajadores del servicio de limpieza. Una restricción que no solo no se ha puesto en práctica, sino que según declaraciones del portavoz de la formación naranja, Jesús López, “su uso ha ido en aumento en estos últimos meses”.
Por esta razón, los de XLucena han tomado la determinación de que sea el pleno quien, con su aprobación, impulse una modificación en la ordenanza de higiene urbana que restrinja a momentos muy puntuales el uso de este sistema de limpieza, quedando relegado a los polígonos o zonas alejadas de los núcleos residenciales.
Para ello, Ciudadanos apela en su texto a las manifestaciones realizadas por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía torácica, a las de la Organización Mundial de la Salud o al estudio publicado por la Universidad Politécnica de Cartagena. Todas ellas, coinciden en apuntar el perjuicio que el uso de las sopladoras en las labores de limpieza de calles, parques y jardines supone para el ciudadano, debido al polvo en suspensión que provoca, dispersando a gran altura y distancia todo tipo de hongos y otros alérgenos, así como restos de excrementos bacterias y grandes cantidades de partículas sólidas altamente contaminantes.
“Vista la falta de diligencia por parte del equipo de gobierno, no nos queda otra que apelar al pleno, buscando salvaguardar la salud y el bienestar de nuestros vecinos. Algo a lo que como administración estamos obligados por leyes como la 33/2011 General de Salud Pública o la Ley 16/2011 de Salud Pública andaluza” ha expresado López.
Para Ciudadanos XLucena, los supuestos beneficios que generan el uso de las sopladoras se basa “únicamente en la rapidez del servicio de limpieza”, sin embargo, se trata de una fragante contradicción, ya que no limpia, sino que esparce la suciedad en el ambiente provocando efectos adversos en la salud respiratoria y cardiovascular y en algunos casos, con máquinas que provocan un alto nivel de ruido, que además, rompe la paz y molesta a los vecinos, interrumpe su descanso, mermando, en definitiva, la calidad de vida del ciudadano.

