Ni la lluvia ha conseguido frenar la ilusión y el espectáculo del gran pasacalles de Carnaval de Lucena, que ha recorrido esta tarde las principales calles de la ciudad en un estallido de color, música y creatividad.
A pesar del cielo encapotado y alguna que otra llovizna, ha tenido lugar el pasacalles cargado de imaginación y buen humor.
Las siete de la tarde era el punto de partida la carpa de la Plaza Nueva, pese a un buen chaparrón de última hora, grupos de amigos y familias enteras han comenzando a acercarse con sus ingeniosos disfraces de fantasía, un nivel de elaboración que sube cada año, con unos premios del concurso de disfraces cada vez más golosos.
El ritmo y la alegría han estado asegurados gracias a la actuación de la batucada, cuyos potentes tambores han marcado el paso del desfile, y la Banda de Música de Lucena, que ha puesto la nota melódica con un repertorio festivo que ha acompañado el recorrido del pasacalles.





















