La obra preside el Altar Mayor de la parroquia Santísimo Cristo del Amor, en el distrito madrileño de Aluche, junto a un Crucificado y una Dolorosa
La parroquia Santísimo Cristo del Amor, en el barrio madrileño de Aluche, acoge una nueva talla del escultor e imaginero lucentino Antonio Ortega: una imagen de San Juan Evangelista a tamaño natural que pasa a presidir el Altar Mayor del templo junto a un Crucificado y una Dolorosa, completando así una solemne y emotiva escena del Calvario.
La figura, tallada en madera y con una altura de 1,80 metros, constituye una de las obras más expresivas del artista cordobés. En el rostro del apóstol, Ortega ha conseguido plasmar con notable maestría la preocupación, la duda y la incertidumbre que atraviesa a San Juan ante la Pasión de Cristo, logrando esa tensión emocional que distingue la mejor imaginería tradicional. Las manos refuerzan ese estado interior con una expresividad que habla por sí sola.




El cuidado por el detalle se extiende hasta los pies del apóstol, calzados con sandalias de imitación a cuero con punteado del cosido, mientras que la peana —tallada simulando un pavimento de losas— otorga a la imagen un arraigo escenográfico que sitúa al espectador directamente en el monte del Calvario.
Con esta obra, Antonio Ortega reafirma su proyección más allá de Andalucía y consolida su lugar en el panorama de la escultura sacra española contemporánea, fiel a una tradición imaginera que en sus manos encuentra un lenguaje propio, profundamente humano y devocional.








