Monseñor Jesús Fernández conoce las principales devociones marianas de la ciudad y comparte con los usuarios del Comedor Social «Virgen de Araceli»
El Obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, ha realizado su primera visita pastoral a Lucena, donde ha podido conocer de cerca una de las grandes devociones lucentinas de Andalucía al visitar a Nuestra Señora de Araceli y a Nuestro Padre Jesús Nazareno, centros de fervor popular de la Diócesis de Córdoba.
Durante su estancia, el prelado compartió un tiempo especial con los usuarios del Comedor Social «Virgen de Araceli» y sus voluntarios, a los que ofreció momentos de oración y cercanía. En el comedor, integrado en la parroquia de la Sagrada Familia, el Obispo saludó personalmente a las más de 40 personas presentes, tanto usuarios como voluntarios y trabajadores, bendijo la mesa y les dirigió unas palabras de ánimo y aliento.
Monseñor Fernández valoró especialmente «tener en la misma parroquia la oportunidad de servir a Jesús en la Eucaristía y a los pobres», destacando la importancia de esta labor social en la comunidad lucentina.
La visita comenzó en el Santuario Diocesano de María Santísima de Araceli, donde el Obispo mantuvo un encuentro con miembros de la Obra Pía de María Santísima de Araceli y de la Archicofradía de la Virgen. Tras rezar ante la patrona de Lucena y visitar las dependencias del santuario, rezó un responso a los difuntos en el columbario.
Posteriormente se trasladó a la capillita de Nuestro Padre Jesús Nazareno, donde fue recibido por el hermano mayor y la junta de gobierno. A este encuentro se incorporó el alcalde de Lucena, Aurelio Fernández, y juntos rezaron ante la bendita imagen de Jesús, por la ciudad de Lucena y especialmente por los más necesitados.
El Obispo mostró gran interés por la reconstrucción de la Iglesia de San Pedro Mártir y la gran devoción que se le tiene en toda Lucena a Nuestro Padre Jesús Nazareno.
El recorrido continuó en la parroquia de Santo Domingo de Guzmán, donde rezó la estación ante Jesús Sacramentado expuesto en la custodia y visitó especialmente las capillas del Santísimo Cristo de la Sangre, Nuestro Padre Jesús orando en el Huerto y de San José Artesano.
A continuación se desplazó a la parroquia San Mateo Apóstol, donde visitó y oró en la capilla del Santísimo, obra cumbre del barroco andaluz. Después saludó al padre Antonio, guardián del convento de los Franciscanos de Lucena, y a una representación de las hermandades y de la parroquia.
Durante su visita, el Obispo también se desplazó al domicilio del sacerdote benemérito don Manuel González Palma, con quien departió sobre su época de estudiante en Granada y en Roma, agradeciendo su cercanía y dedicación pastoral.
La visita a Lucena finalizó en la capilla de la Adoración Perpetua, perteneciente a la Parroquia de la Sagrada Familia, donde el prelado pudo concluir esta jornada de encuentro con la realidad pastoral y devocional de una de las ciudades más importantes de la Diócesis de Córdoba.
Esta primera visita pastoral de monseñor Jesús Fernández a Lucena forma parte de su interés por conocer cada realidad de la iglesia local de pueblos y ciudades de la diócesis, acercándose especialmente a las tradiciones más arraigadas y a la labor social que desarrolla la Iglesia en el territorio.



















