Lucena ha dado comienzo a su Semana Santa con la salida procesional de la Cofradía de la Pollina del Carmen, en una jornada marcada por el buen tiempo y la notable presencia de público en las calles.
Desde las doce de la mañana, numerosos fieles y vecinos se han congregado para acompañar este ya tradicional desfile procesional, en el que no han faltado las palmas propias del Domingo de Ramos, símbolo de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.


















El paso, guiado por el manijero Alberto Salamanca, ha recorrido su itinerario entre el sonido característico de torralbos y tambores, creando una atmósfera que combina solemnidad y arraigo popular. La cuadrilla ha llevado el trono con ritmo firme, en día soleado que ha contribuido a realzar aún más la estampa de este primer día grande de la Semana Santa lucentina.








