Ocho personas reconocidas por irradiar alegría y bondad en su entorno, más allá de logros profesionales o académicos.
Este viernes, la ciudad de Lucena ha vivido de nuevo un acto emotivo en el que ha rendido homenaje a ocho vecinos excepcionales a través de la sexta edición de los reconocimientos «Lucentinos con Luz Propia».
Una distinción que, desde hace seis años, celebra a personas cuya principal virtud es la bondad con la que iluminan sus vecinos y transforman el día a día de quienes las rodean. A través de actuaciones musicales y de danza que tocaron el corazón de los asistentes, se han distinguido a Fernando Chicano Martínez, Antonio Moreno Budia, Jesús Fernández Lara, Paqui Jiménez García, Carmen Franco Hurtado, Araceli Cantero Lara, Araceli Delgado Aguilar y Araceli Cruces Algar.
A diferencia de otros reconocimientos que valoran logros académicos o profesionales, estos premios honran la manera de ser de estas personas y, especialmente, la alegría con la que transforman el mundo a su alrededor. Se trata de un reconocimiento a la luz que irradian en sus actos cotidianos, a su generosidad tanto con amigos como con desconocidos, y a su compromiso genuino con el bienestar de los demás.
Fernando Chicano Martínez, legado vivo de la música en Lucena, fue homenajeado como profesor en diversos colegios e institutos y en el Conservatorio de Lucena, donde fue pionero junto a su padre, Don Fernando Chicano Muñoz, cuyos nombres quedan vinculados a la enseñanza musical de la ciudad. Durante la entrega de su reconocimiento, el Coro del Conservatorio y la Agrupación Musical interpretaron una canción aracelitana bajo su dirección.
Antonio Moreno Budia, empresario de la construcción, fue reconocido por su trayectoria solidaria y por ser uno de los fundadores de la Plataforma Lucena por su Hospital hace más de veinte años. Su compromiso con la salud y el bienestar de la comunidad ha dejado un legado perdurable en la ciudad. De igual manera, Jesús Fernández Lara, empresario del sector del mueble, es recordado como impulsor de una industria que transformó económicamente a Lucena. Como joven, tuvo el coraje de formarse fuera de la ciudad cuando aquí no había oportunidades educativas, para luego regresar y traer progreso. Además, participó en la fundación de la Peña Amigos de los Magos.
En el ámbito del cuidado social y la solidaridad, Paqui Jiménez García, trabajadora del hogar, ha dedicado generosamente su tiempo a ayudar a los necesitados a través de Cáritas y otras iniciativas. Mamen Franco Hurtado, directora de la academia de baile Mamen Dance, fue homenajeada con una emotiva actuación de sus alumnas, un reflejo de su talante alegre y solidario que contagia a quienes la rodean.
Las tres Aracelís completan esta nómina de honor: Araceli Cantero Lara, quien cursa el último año de Veterinaria y destaca por su forma de ser y su afán de superación; Araceli Delgado Aguilar, técnica en turismo y auxiliar de veterinaria con formación en conducta canina, amante de los animales con dedicación desinteresada en Infancia Solidaria; y Araceli Cruces Algar, quien fuera administrativa en el Colegio El Prado y ahora dedica sus esfuerzos a organizar actividades para personas mayores, desde meriendas y charlas hasta recaudaciones solidarias para UNICEF.
Estos ocho lucentinos demuestran que la verdadera riqueza de nuestra ciudad no se mide solo en logros materiales, sino en la humanidad y generosidad de sus gentes. Con esta sexta edición, los Embajadores con Luz Propia continúan reconociendo a quienes, día a día, hacen de la ciudad un lugar mejor.


























