Dos décadas después de que miles de lucentinos tomaran las calles por primera vez para exigir un hospital propio, la plaza San Juan de Dios ha vuelto a ser escenario de protesta.
La tarde de este lunes, la Mesa de Unidad «Lucena por su Hospital» convocó una concentración que reunió a más de 200 personas con un mensaje claro: la demanda sigue en pie y la ciudadanía no está dispuesta a conformarse con soluciones que consideran insuficientes.
La movilización coincidió con el vigésimo aniversario de aquella histórica manifestación. El portavoz de la Mesa de Unidad, Javier Morales, abrió su intervención reconociendo el valor simbólico de la jornada y el orgullo que supone que Lucena lleve dos décadas sosteniendo una reivindicación que pocas ciudades andaluzas pueden invocar con tanta constancia. Sin embargo, la celebración quedó ensombrecida por la frustración de seguir librando la misma batalla sin una resolución real a la vista. Morales subrayó que la Mesa de Unidad mantendrá su presión hasta que la comarca cuente con la infraestructura sanitaria que merece.
La concentración se produce en un momento especialmente tenso, tras el anuncio de la Junta de Andalucía sobre la construcción de un Centro de Alta Resolución de Procesos. El consejero Antonio Sanz presentó el pasado 23 de marzo un proyecto con una inversión superior a los 12 millones de euros, una superficie de 4.868 metros cuadrados y un calendario que sitúa la redacción del proyecto en 2026 y la licitación de obras en 2027. La Junta defiende que el modelo mejorará la atención sanitaria al integrar urgencias, diagnóstico, consultas externas, área quirúrgica y salud mental, evitando desplazamientos a los pacientes. El alcalde de Lucena, Aurelio Fernández, ha respaldado el anuncio como un compromiso firme con la ciudad.
No obstante, la Mesa de Unidad rechaza que esta propuesta responda a las necesidades reales de Lucena y su comarca, y la califica de respuesta claramente insuficiente frente a la demanda histórica de un hospital.




El miembro de la Mesa de Unidad Paco Salazar añadió otra dimensión al debate al recordar que el proyecto hospitalario llegó a tener en 2019 un grado de avance considerable, con compromisos institucionales formalizados y documentación técnica elaborada, incluyendo el plan funcional y la ficha de diseño del futuro centro. Desde su punto de vista, la propuesta actual no solo no avanza sobre aquel punto de partida, sino que supone un retroceso respecto a lo ya logrado, generando de nuevo incertidumbre en la población tras años de movilización.



La Mesa de Unidad «Lucena por su Hospital» no da por cerrada su agenda reivindicativa. Entre las acciones previstas figura la promoción de una iniciativa parlamentaria en el Parlamento andaluz para que el hospital sea reconocido oficialmente como una deuda histórica de la administración con la ciudad, con el objetivo de implicar a todos los grupos políticos en un compromiso concreto y verificable.
La concentración de este lunes ha servido para dejar constancia de que la movilización ciudadana sigue siendo el principal motor de una demanda que Lucena no está dispuesta a abandonar.








