El Ayuntamiento concede la licencia de obra mayor tras ocho años de tramitación, impulsando la modernización agrícola y la sostenibilidad hídrica
El Ayuntamiento de Lucena ha dado un paso definitivo para la agricultura local al conceder la licencia de obra mayor a la Comunidad de Regantes de Lucena. Este proyecto estratégico permitirá transformar 998 hectáreas de cultivo al sistema de riego por goteo utilizando aguas regeneradas procedentes de la estación depuradora (EDAR) municipal.
La autorización culmina una tramitación de más de ocho años y cuenta con el respaldo definitivo de la Junta de Andalucía, que ha emitido un informe de incidencia territorial favorable. Este dictamen confirma la plena compatibilidad del proyecto con el Plan de Ordenación del Territorio del Sur de Córdoba (POTSURCO) y el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA).
La concejala de Urbanismo, Charo Valverde, ha destacado el intenso trabajo técnico y administrativo realizado: «Este expediente llevaba muchos años de trabajo, pero hoy podemos anunciar con satisfacción que la Comunidad de Regantes ya dispone de la licencia necesaria para iniciar las obras». El Servicio de Urbanismo municipal ha emitido todos los informes favorables que han hecho posible esta concesión.
El presidente de la Comunidad de Regantes, Francisco de Mora, ha recordado el largo camino recorrido desde 2017: «Tras ocho años de tramitación, esta licencia supone un antes y un después para modernizar cerca de mil hectáreas y mejorar la competitividad del sector agrícola lucentino».
El proyecto contempla la construcción de cinco balsas de almacenamiento estratégicamente distribuidas por el municipio. Actualmente, la Comunidad de Regantes se encuentra inmersa en la solicitud de ayudas del Plan de Aguas Regeneradas para el Regadío en Andalucía (Plan PARRA), que facilitará la financiación de esta infraestructura clave.
El alcalde de Lucena, Aurelio Fernández, ha subrayado la importancia histórica de esta iniciativa: «Desbloqueamos un proyecto histórico que aportará estabilidad hídrica al olivar lucentino y fortalecerá toda la economía agrícola local».
La Comunidad de Regantes cuenta con una concesión de 1,2 hectómetros cúbicos de agua regenerada al año, lo que garantizará un suministro estable incluso en períodos de sequía. Esta solución se alinea con los criterios de sostenibilidad ambiental y economía circular que marcan el futuro del sector agrícola.
«Este proyecto no solo beneficia al agricultor individual, sino también a las cooperativas, almazaras, empresas auxiliares y, en definitiva, a toda la ciudad», ha señalado el alcalde, reafirmando el compromiso municipal de seguir colaborando con el sector agrícola para impulsar iniciativas estratégicas.
Según estimaciones de la Comunidad de Regantes, si los plazos administrativos avanzan según lo previsto, las primeras superficies podrían comenzar a regarse entre 2028 y 2029. Este calendario contempla la construcción y puesta en marcha de las balsas de almacenamiento que garantizarán las necesidades hídricas del sistema durante todo el año.








