La noche de este viernes de Cuaresma en Lucena dejó dos intensos momentos de oración y recogimiento con la celebración de los Vía Crucis de Nuestro Padre Jesús Caído y del Santísimo Cristo de la Sangre.
A las 21:00 horas, la Iglesia de Santiago Apóstol acogía el solemne Vía Crucis de Nuestro Padre Jesús Caído. El rezo se desarrolló por el interior de las naves del templo jacobeo, creando un ambiente íntimo y sobrecogedor. La tenue iluminación, el silencio respetuoso de los asistentes y el discurrir pausado de las estaciones propiciaron un clima de profunda meditación.







ANUNCIO DE GOOGLE A continuación
Media hora más tarde, a las 21:30 horas, tenía lugar el tradicional Vía Crucis de la Familia con el Santísimo Cristo de la Sangre, una de las celebraciones más singulares del calendario cofrade lucentino. A diferencia de otros cultos externos, en este caso la imagen no procesiona sobre trono, sino que son los propios hermanos y devotos quienes portan la cruz, reforzando el carácter penitencial y cercano del acto.















