El Ayuntamiento de Lucena rindió homenaje al artista el sábado 25 de abril en un acto que reunió a cantaores y guitarristas de referencia en un Teatro Palacio Erisana lleno hasta la bandera
Lucena ha vivido uno de esos momentos que la memoria colectiva de una ciudad no olvida. El Palacio Erisana acogió el Acto de Entrega de la Medalla al Mérito de la Ciudad y la Gala Homenaje a Curro Lucena, un cantaor que lleva décadas llevando el nombre de su tierra más allá de sus fronteras a través del flamenco.
VER Entrega de Medalla al Mérito a Curro Lucena
Fue el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Lucena, Francisco Barbancho, quien abrió el acto llamando al escenario al homenajeado y al alcalde para proceder a la entrega de la distinción. En sus palabras, Barbancho subrayó el trabajo de la Peña Flamenca de Lucena y el cariño que sus miembros habían volcado en la organización de la gala artística, y destacó la voluntad de los cantaores participantes de «brindar su tiempo y su cante» para dar lustre a un acto que, en sus palabras, «Lucena merecía«.
Curro Lucena recibió la medalla con la emoción contenida de quien sabe que un reconocimiento así no se improvisa. En su intervención, agradeció al Ayuntamiento la distinción y se declaró orgulloso y agradecido. Y como no podía ser de otra manera tratándose de quien se trataba, cerró sus palabras no con un discurso, sino con un cante, a palo seco. Sin guitarras, solo la voz y el silencio del teatro.
Fue el alcalde de Lucena, Aurelio Fernández, quien articuló el sentido hondo del acto. «Hay momentos en la vida de una ciudad que van más allá de lo protocolario», afirmó, antes de repasar lo que significa la trayectoria de Curro Lucena: más de medio siglo sobre los escenarios, un nombre —Lucena— que ha viajado con él como seña de identidad, y una forma de entender el flamenco desde la verdad, la tradición y el sello propio. «La medalla al mérito no es solo una distinción, es el símbolo del agradecimiento de todo un pueblo», dijo el alcalde, dirigiéndose directamente al homenajeado: «Tu voz ha emocionado generaciones. Hoy, Lucena se pone en pie para darte las gracias.» El propio Curro, antes de bajar del escenario, pidió permiso a su maestro para cantar un fandango más. El teatro volvió a quedar en silencio.


La gala flamenca que siguió al acto institucional, presentada por Clara R. Baum, reunió a algunos de los cantaores más destacados del panorama local y comarcal: Antonio Nieto, Jesús Reyes, Joaquín Muñoz «El Mata», José Muñoz «Toto hijo» y Felipe Fernández. Al toque, Luis Medina y Rafael Chaparro. Una noche de duende, como rezaba el propio programa, que Lucena construyó para uno de los suyos.












