Hay tradiciones que no se heredan: se viven, se sienten y se transmiten de generación en generación con una devoción que ningún decreto puede fabricar.
En Lucena, esa tradición tiene nombre propio: la Santería. Y desde hace más de cuatro décadas, la Asociación Sociocultural Peña El Santero es la institución que vela por su continuidad, su proyección y su futuro.
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Fundada el 22 de mayo de 1982, la Peña El Santero nació con un propósito tan sencillo como ambicioso: preservar y difundir el arte de la Santería, entendida como el sistema procesional único y singular que identifica a Lucena en el conjunto de Andalucía. Un sistema en el que, tanto adultos como niños, llevan a hombros los tronos procesionales siguiendo normas dictadas exclusivamente por la tradición. Una seña de identidad que, en 2026, ha alcanzado el máximo reconocimiento institucional: su declaración como Bien de Interés Cultural (B.I.C.) con tipología de actividad de interés etnológico por la Junta de Andalucía.

Pero la gran aportación de la Peña El Santero va más allá de la gestión cultural: es la garantía del relevo generacional. Su acción más visible y emocionante es la organización del Desfile de Procesiones Infantiles ante Nuestro Padre Jesús Nazareno, rebautizado como Pasión y Gloria Infantil para reforzar su proyección comarcal, nacional y europea —la asociación participa activamente en la Red Europea de Ciudades de Pascua—. En este desfile, decenas de cuadrillas de niños santeros recorren las calles de Lucena portando sus propios tronos, reproduciendo con mimo y orgullo lo que los mayores hacen en Semana Santa. No es un ensayo: es la Semana Santa misma, en miniatura y con toda su grandeza.



Las raíces de esta tradición infantil se hunden profundamente en la historia. Sus antecedentes documentados se remontan a 1855, cuando los niños lucentinos organizaron sus primeras procesiones para invocar la protección de la Virgen de Araceli ante la epidemia de cólera. Más de siglo y medio después, esa misma llama sigue ardiendo.
Además del desfile, la Peña El Santero organiza la Misa del Santero ante María Santísima de Araceli, el Concurso Nacional de Saetas «Ciudad de Lucena» —en activo desde 1992—, la Exaltación de la Saeta junto a la Hermandad de Tambores y la Peña Flamenca, y el concurso de dibujo escolar «Lucena ilustra su Pasión y Gloria», que lleva el espíritu santero a todos los centros educativos del municipio. Una red de actividades que convierte la Semana Santa no en un evento puntual, sino en una experiencia cultural viva durante todo el año.



La asociación trabaja también en la creación de un nuevo paso procesional infantil —con imagen ya tallada por el imaginero lucentino Francisco Javier López del Espino— que represente a la patrona de la ciudad, cerrando así un desfile que aspira a ser tan completo como el de los adultos.
En definitiva, la Peña El Santero no organiza simplemente una Semana Santa Infantil: cultiva la identidad de todo un pueblo. Es el eslabón vivo entre la Lucena que fue y la Lucena que viene, la institución que garantiza que ningún niño de esta ciudad crezca sin saber lo que significa santear. Y eso, para una candidatura a Fiesta de Interés Turístico Nacional, no es un mérito más: es el argumento definitivo.








